¿Supone un riesgo rasurar el pelo?

Son varios ya los artículos colgados en nuestro blog, publicaciones en Facebook e Instagram e incluso contenido en web, donde os hablamos acerca del rasurado en la piel.

Pero dado el interés y la preocupación que este tema suscita, vamos a retomarlo para intentar tirar abajo ciertos mitos que durante años se han estado lanzando acerca de este tema.

El rasurado no es más que un corte del pelo, en sección (y he aquí la clave, ya nos explicaremos más adelante…) a través de una cuchilla deslizada sobre la piel.

Es decir trabaja a nivel externo de la piel, no tiene ningún efecto de ningún tipo ni tan siquiera a milímetros de ésta. Eso sí, siempre que el rasurado se haga correctamente, si no el resultado final sí sería el de una agresión en la piel.

En consecuencia, la cuchilla no puede tener mayor efecto que cortar aquello que se encuentra en su camino, el tallo del pelo en este caso.

Y ahí acaba todo su poder, no actúa en el folículo piloso, no lo puede estimular para generar más pelo ni pelo más fuerte, no  tiene tanto poder porque sencillamente su trabajo comienza y acaba en la epidermis, la capa más externa de la piel, sin llegar a ningún otro órgano ni tejido.

En consecuencia lo que provoca es el corte del pelo en sección, o lo que es lo mismo, en sentido longitudinal a lo ancho del tallo del pelo. Y de ahí, esa sensación incontestable que tenemos todos de que el pelo que nos ha crecido tras el rasurado es más fuerte.

Y así es.

Pero no porque el nuevo pelo sea más fuerte, no hay nuevo pelo, el pelo que tocamos es el mismo que rasuramos días antes, el cual había nacido y crecido para terminar en una pequeña punta de pelo y ahora, al haberlo cortado a lo ancho de su tallo, lo que palpamos no es su punta, si no su tallo. Y el tallo, como sabemos, es la parte más gruesa y dura del pelo. De ahí esa sensación de pelo duro.

El dibujo aclara lo expuesto:

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En resumen, cuando el pelo cortado en sección tras el rasurado, comienza a asomar en la piel y ya podemos palparlo, lo que tocaremos será su tallo, grueso y denso, la zona más fuerte del pelo. Imagina cuando tocamos decenas de pelos rasurados.

¿Quiere ello decir que el pelo salió más fuerte?. No, quiere decir que ahora estamos palpando el pelo en su parte más gruesa, sin más.

Con lo cual, nos podemos rasurar siempre que queramos o lo necesitemos pero siempre con cuidado. Con una excepción, el pelo facial, el cual creemos que es mejor quitar con pinza sólo el pelo que nos interesa y no cubrir a discreción con la cuchilla zona en la que sale pelo y en la que no.

Adjuntamos link al artículo donde hace tiempo ya explicamos cómo hacerlo.

El rasurado en la depilación láser, cómo, cuándo y por qué.

Es necesario rasurarse el pelo siempre antes de una depilación láser, unas 24 horas antes como muy tarde. 

Y no hemos de tener temor a que nos salga más pelo ni más fuerte por ello, tal y como hemos intentado aclarar. De hecho, todo los estudios hechos al respecto, vienen a concluir esto mismo.

De todos modos, estamos a vuestra disposición en todos nuestros centros para aclarar esta y cuantas más dudas tengáis.

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